mercoledì 28 marzo 2007

Primer viaje

No sé cuándo llegamos a Temuco.
Fue impreciso nacer y fue tardío nacer de veras, lento,
y palpar, conocer, odiar, amar,
todo esto tiene flor y tiene espinas.

Del pecho polvoriento de mi patria me llevaron sin habla
hasta la lluvia de la Araucanía.
Las tablas de la casa olían a bosque,
a selva pura.

Desde entonces mi amor fue maderero
y lo que toco se convierte en bosque.
Se me confunden los ojos y las hojas,
ciertas mujeres con la primavera del avellano,
el hombre con el árbol,
amo el mundo del viento y del follaje,
no distingo entre labios y raíces.

Del hacha y de la lluvia fue creciendo la ciudad maderera
recién cortada como nueva estrella con gotas de resina,
y el serrucho y la sierra se amaban noche y día
cantando, trabajando,
y ese sonido agudo de cigarra
levantando un lamento en la obstinada soledad,
regresa al propio canto mío:
mi corazón sigue cortando el bosque,
cantando con las sierras en la lluvia,
moliendo frío y aserrín y aroma.

Pablo Neruda
1964

Nessun commento: