ni qué decurte, porque fuera viejo,
unas palabras que, modestas, dejo
cuando de noche tu cariño invoco.
Eres de seda cuando tu aire toco
y a mí te acercas con lunar reflejo,
amor que embriagas con licor bermejo,
néctar divino cuando a ti me aboco.
Herido busco tu amorosa mano
en cruz trizado cuando no en despojos,
mi ruta incierta cual la del vilano.
En la ensenada de tus bellos ojos
todo me mira como un suave llano,
las puertas de mi angustia con cerrojos.Jorge Jobet
1979
Nessun commento:
Posta un commento